Llegas a tu entrevista de trabajo, no sin antes revisar tu postura, tu apariencia y refrescar mentalmente las contestaciones a las posibles preguntas que el reclutador realizara…pero te has preguntado si eres el producto o el mercado? Vamos a descifrar el acertijo...
El Producto
En sentido muy estricto, el producto es un conjunto de atributos físicos y tangibles reunidos en una forma identificable. Cada producto tiene un nombre descriptivo o genérico que todo mundo comprende: manzanas, pelotas de beisbol, etc. Los atributos del producto que suscitan la motivación del consumidor o provocan los patrones de compra no se incluyen en esta definición tan estricta. Por ejemplo un Volkswagen y un Datsun son el mismo producto: un automóvil. Una interpretación más amplia del término reconoce que cada marca es un producto individual. En este sentido un traje Giorgio Armani y un traje Gucci son diferentes productos. Pero el nombre de marca indica una diferencia en el producto al consumidor, y ello introduce en la definición el concepto de satisfacción de necesidades o deseos del consumidor.
Cualquier cambio de una característica física (diseño, color, tamaño, etc.) por pequeño que sea, crea otro producto. Cada cambio brinda al productor la oportunidad de utilizar un nuevo conjunto de mensajes para llegar a lo que esencialmente es un mercado nuevo. Podemos ampliar aun más esta interpretación. Un televisor RCA adquirido en una tienda de descuento y pagarlo en efectivo es un producto diferente al modelo idéntico que se compra en una tienda de departamentos. En ella el cliente paga un precio más alto por el televisor. Pero la compra a crédito, se lo entregan sin costo adicional y recibe otros servicios de la tienda. El concepto de producto incluye ahora los servicios que acompañan a la venta, y así nos hemos acercado a una definición que es de utilidad para el personal de mercadotecnia.
En síntesis, el producto es un conjunto de atribuciones tangibles e intangibles que incluye el empaque, color, precio, prestigio del fabricante, prestigio del detallista y servicios que prestan este y el fabricante. La idea básica en esta definición es que los consumidores están comprando algo más que un conjunto de atributos físicos. En lo fundamental están comprando la satisfacción de sus necesidades o deseos. Así una firma inteligente vende los beneficios de un producto más que el mero producto.
El Producto Tal Vez No Sea Un Producto
En realidad, el producto que vende una compañía para proporcionar los beneficios y la satisfacción de los deseos del consumidor quizá no sea en absoluto un artículo físico y tangible. Conforme a nuestra definición general, el producto puede ser un servicio, lugar o idea. El producto de Holiday Inn es un servicio que ofrece el beneficio de un cómodo descanso nocturno a un precio razonable.
El Mercado
Los mercados son los consumidores reales y potenciales de nuestro producto. Los mercados son creaciones humanas y, por lo tanto, perfectibles. En consecuencia, se pueden modificar en función de sus fuerzas interiores. Los mercados tienen reglas e incluso es posible para una empresa adelantarse a algunos eventos y ser protagonista de ellos. Los empresarios no podemos estar al margen de lo que sucede en el mercado.
Comprende todas las personas, hogares, empresas e instituciones que tiene necesidades a ser satisfechas con los productos de los ofertantes. Son mercados reales los que consumen estos productos y mercados potenciales los que no consumiéndolos aún, podrían hacerlo en el presente inmediato o en el futuro. El mercado está en todas partes donde quiera que las personas cambien bienes o servicios por dinero. Los mercados son los consumidores reales y potenciales de nuestro producto. Los mercados son creaciones humanas y, por lo tanto, perfectibles. En consecuencia, se pueden modificar en función de sus fuerzas interiores.
Tu eres el producto y el mercado
Todos nosotros somos un producto y competimos en el mercado laboral por lo que tenemos que mercadearnos. Nosotros necesitamos difundir lo que nosotros somos y debemos mercadearnos pues somos un producto que queremos vendernos a los mercados, ya sea laboral, profesional, entre otros. Debemos difundir nuestras ventajas: habilidades, competencia, que cosa hacemos bien y mejor que los demás, para que ese cliente potencial se convierta en el comprador de el producto que somos nosotros. recomendó que cuando vayamos a una entrevista para ser contratados debemos ir con un buen envase, es decir bien vestidos y presentados.
El mercado es una de las vías de proyección personal y, por lo tanto, sus transacciones pueden considerarse como extensiones de nuestra biología; esas transacciones manifiestan estados de creatividad, primero en función de la supervivencia, más tarde del bienestar y, hoy, de la complejidad de la escala global de la actividad humana. El mercado es el marco para incrementar la eficacia que, a menudo, se equipara a provecho.
Los seres humanos también se representan mediante su producto y actividad en relación con el producto: son útiles o agradables, generan necesidades y expectativas. Las personas se identifican con el producto que venden, esto es en el mercado y mediante éste: unos ofrecen ordenadores usados, otros una cartera de piel, aquellos un consejo (médicos, abogados), aun aquellos otros una educación (profesores).
¿Somos un producto, un mercado, un servicio, o incluso una empresa? Nadie puede negar que estamos condicionados por múltiples factores y que buena parte de nuestras futuras decisiones vienen determinadas por lo que somos y por lo que hemos hecho.